La decisión está tomada, según afirmó el director de Política Educativa en la Junta, Felipe Gómez, de fusionar los cuatro institutos de secundaria existentes en Castuera y Llerena, tras haber sido propuesto por la Dirección Provincial de Educación en Badajoz.
Los motivos de esta resolución son el escaso número de alumnos que vienen matriculándose y especialmente las exigencias del nuevo bachillerato que exige ofrecer a los alumnos todas las asignaturas optativas posibles para que después tengan la posibilidad de cursar cualquier carrera universitaria.
La decisión arrancó el verano pasado cuando la Consejera empezó a considerar el asunto, según afirmó el director general de Política Educativa, y posteriormente la Dirección Provincial, una vez analizado el asunto y consultados todos los sectores interesados, ha hecho oficialmente la propuesta.
La Junta toma la decisión “convencida y segura” de que es lo mejor para los alumnos, profesores y familias. Con esto habrá a juicio de Felipe Gómez más flexibilidad y variedad en la oferta de bachillerato, más ciclos formativos y más estabilidad en la plantilla de profesores.
Por sí solos los cuatro institutos son incapaces de brindar esa oferta formativa y profesional a los chicos y a los docentes. El director general se comprometió en la comisión parlamentaria a mantener la plantilla de profesorado, compuesta por 40 docentes en total, una plantilla que ha perdido un tercio de sus efectivos en los últimos años. En los dos próximos estaba prevista la entrada de 50 alumnos en cada población, «y eso no da para mantener dos institutos de educación secundaria».
Díez Solís, portavoz de Educación del PP de Extremadura, acusa a la Junta de falta de planificación al haber construido institutos de secundaria obligatoria en las poblaciones dependientes de Castuera y Llerena, y desembocar ahora en cierre de centros en las cabeceras. El número de alumnos está bajando en toda España (un doce por ciento en ESO en los últimos ocho años en Extremadura), y pese a eso la Junta abrió centros.